Vamos a conocer de cerca el fascinante testimonio de una mujer católica muy emprendedora y que con su trabajo arduo nos enseña que si buscamos primero el Reino de Dios y su justicia todo lo demás vendrá por añadidura.
Norma Loura emigró de Perú hace varios años, como toda emigrante venia con muchos sueños en la maleta y muy arraigado en su corazón la riqueza cultural y valores de su país; y además unas cuantas recetas de la gastronomía peruana que nunca imaginó tendrían una gran aceptación en el mercado americano.
Hace algún tiempo Norma empezó a elaborar un jugo de maíz morado y piña que es una bebida refrescante y muy saludable; primero la preparaba en la casa para su familia pero más adelante, gracias al apoyo de Ruth Salvatierra de la Iglesia Santa Teresa, también la empezó a vender en el mercado de granjeros.
El jugo gustó mucho y eso le dio la oportunidad de entrar a trabajar a uno de los supermercados de más crecimiento en Estados Unidos; además de tener un buen sabor el jugo contiene muchos antioxidantes que tienen un gran beneficio para la salud.
Cierto día Norma tuvo la oportunidad de ver un video donde se muestra la vida de sufri-miento y sacrificio que viven muchos niños mineros en el Perú. Como toda madre, cualquier tema relacionado con los niños que sufren siempre conmueve, después de verlo se puso en oración y le decía a Dios en medio de lagrimas que le permitiera ayudar a esos niños, en ese momento no tenía nada para dar, pero si todo el deseo de buscar los medios y hacer algo para ayudar a esa causa.
En pocos días logro contactarse con la embotelladora de productos gaseosos de Rhode Island y como un milagro ellos aceptaron embotellar su producto. La bebida gaseosa se hace con el jugo de maíz, piña y se endulza con agave para que sea una bebida baja en azucares y rica en antioxidantes.
Ahora Norma se ha convertido en una empresaria, ni siquiera las compañías de bebidas gaseosas mas grandes del mundo han podido entrar a este selecto supermercado y ahora la bebida de maíz morado “Misti” esta ya colocada en las estanterías y vendiéndose en ese supermercado, se distribuye a nivel regional y parte de las ventas del producto se destinan a la causa de los niños mineros del Perú.
Norma una madre católica de 6 hijos, nos muestra que cuando alguien es generoso por amor a Dios y a los demás, recibe la recompensa al ciento por uno.